El vino siempre ha sido un canal para comunicarme con el mundo: descubrir territorios, acercarme a quienes lo elaboran y contar las historias que guarda cada botella.
Mientras estudiaba Ingeniería Técnica Agrícola, recuerdo que tenía una asignatura de enología…algo muy básico, pero aquello me despertó el interés, descubrí pequeñas bodegas cerca de mi entorno que empezaban a elaborar grandes vinos, proyectos singulares y sobre todo personas detrás de cada vino.
Después me desarrolle como comercial en distintos sectores. Un camino que proyecto en mi una forma de ver mi profesión actual con mucho pragmatismo, y que unido a la artesanía del vino han hecho que mi forma de acercarme como sumiller a mis clientes sea más emocionante y trasmita mi pasión por este sector de una forma muy cercana.
Ayudar a restaurantes, empresas y particulares a acercarse al vino de una forma cercana, comprensible y estratégica.
Conseguir que el vino se viva sin complejos y que cada restaurante, cata o evento pueda contar una historia propia y con personalidad.
Cercanía, honestidad, sensibilidad, profesionalidad y respeto por el origen.
El vino son muchas cosas juntas, muchas subjetivas, pero sobretodo el vino es vino, y no hay reglas! Y si te gusta, bebetelo, y sino, pues probamos con otro.
Cada proyecto empieza con una conversación.
¿Hablamos?